La creciente relevancia de la omnicanalidad y la sustentabilidad
La pandemia aceleró tendencias que obligan a los negocios tradicionales a atender demandas concretas en el mundo físico y el digital para mantenerse competitivos.
16 | NOV | 2021

La pandemia ha cambiado la forma de interacción entre la tienda física y el mundo online. Y ha supuesto un impulso para la omnicanalidad, además de una oportunidad para aprovechar las sinergias de ambos formatos.

 

En este sentido, la integración entre el e-commerce y los locales tiendas está dando lugar a los nuevos establecimientos del futuro, donde el papel de la tienda física es irrefutable. En este contexto, proponemos un repaso de las tendencias que se afirman en el comercio minorista.

 

Integración de las ventas físicas con las online

 

Aunque esta tendencia se inició hace años, con la llegada del Covid-19 los consumidores han demandado más opciones de canales para llevar a cabo sus compras, principalmente dadas las restricciones en el punto más severo de la pandemia.

 

Tal y como se demuestra en las recuperaciones de afluencias y ventas una vez reabiertos los espacios comerciales, la demanda de los puntos físicos de venta sigue muy vigente.

 

Estrategias omnicanales

 

Encontrar la sinergia perfecta es indispensable para mantener la satisfacción de los consumidores y cubrir la demanda existente. Por ello, un mayor enfoque hacia la tienda híbrida es sinónimo de éxito a medio plazo dado que este nuevo modelo preservará la experiencia en tienda al mismo tiempo que ofrece al sector de la distribución las posibilidades de cubrir las necesidades y gastos de las compras online.

 

Así, estas tiendas híbridas permitirán un mejor equilibrio entre los costos de envío del comercio electrónico directo al consumidor, que por el momento ha demostrado no ser rentable. Y el servicio rápido gracias a un número limitado de tiendas.

 

La tienda física, jugador indispensable en la cadena retail del futuro

 

Las facilidades que brinda la tienda física a los consumidores supera ampliamente las posibilidades de la compra online. Es cierto que ambos formatos presentan ventajas, aunque la balanza se decanta hacia la tienda física ya que, la atención personalizada, la inmediatez, la facilidad de devolución y las posibilidades de ver el producto in situ, entre otros, son aspectos que el ecommerce no puede ofrecer.

 

Además, cabe añadir el importante factor experiencial, así como el componente social, que supone acudir a una tienda física.

 

Las compras online pueden comenzar en tienda física y las compras presenciales pueden originarse en un canal digital. La información ya no se encuentra en un solo dispositivo, sino que el cliente usa los diferentes canales indistintamente en base a sus condicionantes del momento: app, web, redes sociales o punto de venta.

 

La sustentabilidad en el proceso de compra

 

El cuidado del medio ambiente es un aspecto importante que ha ganado relevancia. En este sentido, cada vez más consumidores toman conciencia acerca de lo que compran, sus características, procesos de producción y formatos de venta. La sustentabilidad es un factor decisivo de compra.

 

Valores como la sustentabilidad en productos con un trato respetuoso con el medio ambiente y el entorno, o iniciativas que repercutan en la comunidad en ese sentido tendrán un punto a favor a la hora de llegar a potenciales consumidores, así como a incrementar la fidelización de aquellos ya existentes.

 

Fuente: Idealista.