Dificultades para implementar Precios Transparentes
Confusión entre los comerciantes acerca de las condiciones de aplicación.
04 | FEB | 2017

Ante la confusión que está generando la implementación de Precios Transparentes, es necesario que el gobierno formule una campaña intensa y eficaz aclaratoria, debido a que el 80% de los comercios no comprende la medida ni cómo instrumentarla.

Eso está generando altercados entre consumidores y vendedores que perjudican a las pymes, que ya tienen como carga los aumentos recientes en las tarifas de luz, gas y combustibles y la caída en las ventas durante todo 2016.

Desde que el gobierno promovió esta medida, se inició una campaña generando expectativas de que los precios caerían un 20%, cuando en realidad en los comercios se daban varias situaciones:

Muchos ya venían bajando los precios de contado o promoviendo grandes descuentos y liquidaciones por falta de ventas. Por lo tanto, no tienen margen para seguir bajándolos.

La mayoría de los comercios pequeños y también muchos medianos que daban la posibilidad de financiamiento, ya cobraban un interés por el precio financiado porque las tarjetas no les daban las mismas condiciones que a las grandes cadenas. Y justamente eso les generaba pérdidas de ventas en las manos de los grandes comercios que sí ofrecían cuotas.

Otra proporción importante de pymes sólo aceptaba tarjetas en un pago, o no aceptaban.

¿Qué está sucediendo ahora? Frente a la confusión y malos entendidos de esta medida, los consumidores acuden a esos negocios y perciben que el empresario le modificó las condiciones de venta ya sea subiendo el precio, agregando el interés, o eliminando el financiamiento, cuando en realidad mantuvo las mismas condiciones que antes.

Preocupa que todo esto se produce en un contexto de varios meses de contracción de la demanda.

Desde CAME se realizaron, entre el miércoles 1 y el viernes 3 de febrero, reuniones intensas con 150 comerciantes adheridos a cámaras nucleadas por la entidad y relevamientos directos entre 357 comercios del país para comprender más a fondo cómo se está comportando el comercio minorista.

Los resultados ayudan a clarificar

El 28% de los comercios analizados aún no implementó la norma porque no la comprende o está analizando cómo hacerlo.

Otro 31,9% no la aplica porque ya cobraba precios diferentes por pago “efectivo, en una cuota o débito” y pago “en cuotas”.

El 20,2% no la aplica porque no acepta tarjeta o porque sólo acepta tarjetas en un pago y los precios entre esas dos modalidades siempre fueron iguales.

Es decir, el 80,1% de los comercios no cambió nada frente al martes 31 de enero.

Además, el 4,8% de los comercios relevados que antes cobraban cuotas sin interés disminuyó entre 5% y 10% el precio de venta en efectivo o un pago, pero aumentó entre 10% y 20% el precio con financiamiento en seis cuotas.

Sólo el 15,1% de los negocios relevados mantuvo el precio en un pago o efectivo, pero aumentó el precio con financiamiento, cuando antes cobraban cuotas sin interés absorbiendo ellos los costos. Los aumentos declarados en cuotas sin interés rondan el 10% para seis pagos.

Frente al desorden, muchos comercios están poniendo el precio en un pago o efectivo y carteles donde dice “consultar en caja por opciones de financiamiento”. Eso está generando cierta sensación de ambigüedad en el consumidor de que los precios se incrementaron, cuando no ocurrió así en el comercio.