Las tiendas del futuro venden emociones y no productos
La ventaja del comercio tradicional sobre el ecommerce es la capacidad para generar experiencias únicas.
05 | DIC | 2018

El crecimiento de la venta online y la comodidad de comprar desde el sillón parecen ser factores que desalientan las compras en los locales físicos.

 

Por este motivo, los comercios tradicionales y Centros Comerciales Abiertos buscan seducir al cliente con experiencias, emociones y conocimientos. Atributos diferenciales que no se pueden obtener a través de la pantalla.

 

El éxito del comercio electrónico se basa en distintos factores. Plazos de entrega cada vez más cortos, promociones y descuentos se unen a la facilidad de una compra sin horarios ni restricciones, etc. Y la preferencia se extiende desde las generaciones más habituadas al entorno online al resto de consumidores.

 

Pero las marcas siguen apostando por sus puntos de venta. Y el comercio tradicional debe aprovechar eso. En este contexto, cabe preguntarse algunas cuestiones básicas: ¿cómo diferenciarse en un entorno tan competitivo? ¿Cómo atraer y, sobre todo, fidelizar a un cliente más informado y con mayor capacidad de elección?

 

Los negocios innovadores trabajan el punto de venta como un teatro con escenarios, actores y un guión. Todo está perfectamente diseñado para potenciar la experiencia del comprador en torno a un producto, ya sea una crema, un vino, una llave o unas zapatillas.

 

Son lugares escogidos en función de las necesidades de los clientes que los solicitan y que buscan inspiración para sus propios reposicionamientos o lanzamientos de marcas.

 

Hay que cambiar el foco. En lugar de vender productos hay que generar servicios y experiencias que añadan percepción de valor y diferenciación.

 

Los negocios tradicionales cuentan con herramientas y atributos para configurar una estrategia comercial que, poniendo al cliente en el centro de la gestión, genere la experiencia de compra adecuada.

 

De esta manera, multiplica sus atractivos y elementos de seducción, que exceden a las propiedades de la mercadería y los productos que esté comercializando en su local.

 

La tecnología puede ser un aliado para lograrlo. No sólo con presencia en plataformas digitales que permitan anticipar la experiencia en el local, sino también con dispositivos que estimulen la interacción en la tienda.


Fuente: CERODOSBE.