Las ventajas de comprar en tu barrio
El comercio de proximidad trata de competir con las grandes superficies con una oferta especializada y el trato personalizado como banderas.
03 | MAY | 2019

Vemos las vidrieras cada vez que salimos de casa, o si nos falta algo no cuesta nada bajar y comprarlo. Sabemos cómo se llama el encargado y el dueño ya conoce nuestros gustos.

 

Quizás el comercio del barrio no tenga las megaofertas de las grandes cadenas (aunque también hacen promociones), o la variedad de marcas de los gigantes de la distribución, pero su proximidad, cercanía de trato o identidad son ventajas que lo mantienen competitivo.

 

Nada como ir a una verdulería en la que te avisan que la semana que viene llega tu fruta favorita. O la empleada de una tienda de cosméticos que te aconseja qué crema va mejor con tu tipo de piel.

 

Más allá del crecimiento de formatos comerciales como las ventas por internet o las grandes tiendas y superficies sin personalidad, el pequeño comercio preserva atributos que siguen siendo valores diferenciales. A continuación, un repaso de los más destacados.

 

Cercanía

El comercio de barrio es el que conocemos de toda la vida. Detrás del mostrador hay gente que conocemos, vecinos y familias que llevan adelante el negocio desde hace varias generaciones. Esas personas llaman a los clientes por sus nombres y se desviven por ofrecer siempre lo mejor.

 

Conocer al comerciante permite tomar mejores decisiones, ya que la experiencia de compra con alguien conocido siempre tendrá valor añadido.

 

Atención al cliente: trato personalizado y especialización

El comerciante local suele vender productos que conoce bien y en los que confía.  Probablemente lleva muchos años vendiéndolos y se ha convertido en un experto en ellos. Por este motivo, puede explicar sus beneficios en detalle, asesorando y dedicando tiempo a cada cliente. Un trato cálido y humano que va ligado a otro de los valores principales del comercio de proximidad: la confianza.

 

El vínculo con el cliente es el mayor activo del pequeño comerciante. Se esforzará por brindar el mejor producto para las necesidades del consumidor y conoce perfectamente su oferta porque la elabora él mismo.

 

Eso sí, para mantener la ventaja que supone esta atención personalizada es esencial que mantenga ese vínculo cercano en todas las fases de la venta, desde el asesoramiento hasta la posventa.

 

Sustentabilidad y proximidad

La proximidad hace que un comercio sea sustentable, ya que permite que el consumidor pueda ir a pie, reduciendo así el gasto en el traslado y las emisiones provenientes de distintos medios de transporte y disminuyendo de manera decisiva la huella sobre el medio ambiente.

 

Por otro lado, muchos comercios apuestan por el producto local, de manera que también se evita que la mercancía venga de lejos y contamine durante su transporte. A esta ventaja se añade que la cercanía facilita el acceso a determinados colectivos sociales, especialmente la tercera edad, mejorando así su calidad de vida.

 

Genera riqueza y empleo local

El pequeño comercio fomenta la actividad emprendedora de pequeños empresarios y autónomos, y genera miles de empleos, contribuyendo de esta forma a la riqueza y la recuperación local.

 

Los comercios mejoran el barrio y ponen a disposición de los ciudadanos principalmente mercancía de productores locales. Los pequeños comerciantes conocen de primera mano a estos productores, lo que ofrece una garantía de calidad añadida.

 

Contribuye al equilibrio y mejora de la economía doméstica

Las compras en los comercios de proximidad se ajustan más al presupuesto de los consumidores. Les ofrecen lo que necesitan en cada momento, sin incitarlos a que compren más de lo inicialmente previsto.

 

Saber que lo que se necesita está siempre a nuestro alcance nos salva de tener que acumular productos o de hacer compras excesivamente grandes. Además, evitamos ciertas técnicas de marketing agresivas que utilizan las grandes superficies comerciales pensadas para comprar más de lo que se necesita.

 

El pequeño comercio también recurre a estrategias de venta. Pero lo hace con los productos de mayor necesidad y, dado que su principal ventaja es la proximidad, no pretenden que el consumidor haga una compra para un mes, sino que vuelva con frecuencia.

 

Diversidad

El comercio de proximidad convierte a cada barrio en una miscelánea de distintos establecimientos, cada uno de ellos especializado en un tipo de producto, que hacen que los vecinos encuentren todo lo necesario en un radio de unas pocas manzanas.

 

La singularidad de los negocios se convierte en una seña de identidad muy importante en nuestros barrios, pueblos y ciudades. Lo que ofrecen es a menudo difícil de encontrar en los grandes centros comerciales, que son todos muy parecidos en cuanto a oferta y formato.

 

En el celular

Los comercios de barrio se están adaptando a los nuevos tipos de consumo. Cada vez más compiten con las grandes superficies incluyendo servicio online en su oferta. Su tamaño no es un impedimento para vender por Internet, una vía para llegar a más clientes.

 

Los vecinos pueden efectuar pedidos sin tener que pasar por el local, mientras trabajan, y dejarse caer al volver a casa por la tienda o recibir su compra directamente en su domicilio.

 

Webs, apps y presencia en redes sociales son algunas de las herramientas a las que pueden recurrir. Mediante estas plataformas consiguen involucrar y darse a conocer al público más joven, comunicar ofertas especiales o crear una imagen de marca que comunique sus principales fortalezas.

 

Hace ciudad y da seguridad

Los comercios animan y dan vida a los barrios, generando tráfico peatonal en las ciudades y pueblos. Pasear por las calles de tu barrio encontrando a cada paso lo que necesitas es un lujo que deberíamos valorar.

 

No hay nada más triste que pasar por una zona que antes estaba llena de vida gracias a la actividad comercial y que hoy está desierta tras el cierre de establecimientos. Además, el comercio local contribuye a la seguridad en nuestras calles, manteniéndolas iluminadas día y noche, y evitan la degradación de los barrios.


Fuente: El País.