Lo local como fuente para crear una identidad de marca
Los consumidores quieren marcas locales y cercanas en su búsqueda por lo auténtico.
08 | AGO | 2019

El poder de lo local ha ido quedando claro en los últimos años, cuando las marcas se han ido centrando más y más en este elemento como vía para llegar a los consumidores. La condición de ser un producto local, cercano, se ha asentado ya como un valor al alza para cerrar una venta y en una cuestión destacada para impulsar la conexión con el consumidor.

 

De hecho, los analistas ya empiezan a ver claro que lo local se puede convertir en un activo muy potente no solo en el proceso de venta sino también a la hora de establecer cuáles son los valores de la marca y su identidad.

 

Entre los grandes elementos que marcan ahora las decisiones de los consumidores y, por tanto, la construcción de la imagen de las marcas está también la proximidad. Las marcas deben centrarse ahora en la autenticidad, la identidad, la nostalgia y lo local. Tienen que ser originales, activas, creativas y auténticas. Son exigencias complicadas, pero para las que las empresas necesitan tener respuesta.

 

La mayoría de los consumidores disfruta de los contenidos de otras décadas. No solo se trata de que acepten esas cosas, sino que además muchos de ellos se sienten atraídos por aquellas marcas que han sabido apuntarse a la nostalgia y que juegan con esos activos como parte de esa identidad. Es un porcentaje muy importante, tanto como el que apunta hacia lo próximo y cercano.

 

Dado que los consumidores esperan que las marcas sean cada vez más auténticas y que conecten con ellos haciendo que se sientan individuos y no parte de una masa indistinta, también valoran los elementos locales y quieren que las marcas transmitan esa sensación de local, de cercano. Y muchas veces eso sólo lo brindan las marcas locales y los productos que estas fabrican.

 

Por otro lado, lo local viene asociado a la vuelta de los consumidores a lo básico. Quieren cosas simples y auténticas y ahí es donde entra el poder de lo local. La comida es el ejemplo más claro del cambio.

 

Algunos ejemplos concretos se encuentran en el crecimiento de los locavores, consumidores que buscan comida hiperlocal en sus acciones de consumo, y en el pico del consumo de productos de temporada y de producción de los agricultores locales. El boom de los alcoholes artesanales, por ejemplo, está muy vinculado a este tipo de pautas de consumo.

 

La comida es, en general, uno de los mejores ejemplos para comprender esta tendencia hacia lo local. Una de las grandes tendencias de 2019 es el "somos lo que comemos". Eso implicaba un uso de la comida como vía para la salud, pero también un cambio en cómo se compraban las cosas.

 

En este sentido, los consumidores iban a querer productos que se producían cerca de casa y este año iba a ser el gran año de la community-sourced agriculture (el consumidor conecta directamente con el agricultor).


Fuente: Puro Marketing.