Marketing digital en el pequeño comercio
La gestión física y digital de las estrategias de comercialización es decisiva para obtener resultados tanto offline como online.
05 | SEP | 2019

El marketing digital no puede existir sin marketing. El marketing que cualquier comercio implemente en medios online tiene los mismos objetivos que el marketing “tradicional”. 


Sólo se trata de una adaptación a las técnicas y las herramientas que ofrece la digitalización, a cómo las personas buscan productos o servicios, o cómo interactúan con las marcas.

 

¿Qué es marketing para un comerciante?

Una de las mejores definiciones de lo que es Marketing (mercadotecnia o mercadeo) es la siguiente: un conjunto de estrategias y acciones clave para alcanzar los objetivos de un comercio. Se basan en identificar las necesidades y deseos del mercado objetivo y adaptarse para ofrecer productos y servicios con más eficiencia que la competencia.

 

A través del marketing digital se hará lo mismo, pero usando también herramientas online. Esto no implica dejar de lado otras que son propias del marketing tradicional: las técnicas de venta, el diseño de productos y servicios, el marketing en el punto de venta, la publicidad, etc.

 

Marketing digital para comerciantes

¿Por qué es necesario implementarlo? El avance de la digitalización en la vida cotidiana ha generado:


Nuevos hábitos de compra: para relacionarse con las marcas, para buscar productos, para opinar sobre lo que se compra, para pedir ayuda postventa y mucho más.


Muchas más herramientas para llegar a los clientes: los sitios web, el SEO, las redes sociales, la publicidad en buscadores, los marketplaces, las tiendas online.

 

Es decir, hay clientes que compran de forma diferente a como lo hacían hace unos años, pero también tenemos más herramientas para hacer buen marketing. Todo esto es genial. Pero encontrar una buena combinación de herramientas para llegar a cliente con medios online no es nada fácil. 


Los presupuestos no son infinitos y necesitamos resultados. Muchas agencias o empresas de marketing digital trabajan exclusivamente en entornos online: para empresas que son sólo visibles en internet, quieren captar clientes en internet o venden a través de internet.

 

Un comercio necesita combinar acciones on y off. Se puede aplicar herramientas como las redes sociales, Google Ads, técnicas de SEO, o contenidos para un blog. Pero de nada sirve si no hay una estrategia. Y mucho menos si lo que se hace online no va de la mano con lo que se hace en la tienda.

 

Digitalizar el marketing no es tener una página de Facebook o 5000 seguidores en Instagram. El marketing digital en un comercio debe responder a sus objetivos, eligiendo las herramientas apropiadas para cada uno y sobre todo midiendo: ¿qué campañas funcionan mejor? ¿cuántos seguidores son también clientes? ¿cómo se han traducido en ventas todos esos clicks de Google Ads?

 

Cada comercio, de acuerdo a su rubro, su ubicación, el perfil de sus clientes y otros factores requiere una estrategia de marketing digital diseñada a medida. Sin embargo, en líneas generales, hay algunas claves que suelen funcionar para todos los perfiles de negocios:


Tener un sitio web propio. No siempre es imprescindible, pero tener un propio sitio web ayudará a definir la identidad y planificar qué queremos que los clientes hagan cuando entren: ver productos o servicios, reservar, llamar, responder a preguntas.


Trabajar la relación con los clientes en medios digitales. No es sólo enviarles noticias, cupones de descuento o promociones. También se puede atender consultas o resolver incidencias, es decir, usar redes sociales, chats o mensajería como canal de atención al cliente.


Analizar, analizar y analizar. Porque la estrategia viene del análisis, de lo que sepamos sobre el cliente, cómo actúa en medios online y cómo esto influye en los resultados de tu tienda.

Marketing digital sí, en la tienda también

¿Y qué relación tiene todo esto con el local físico? Los clientes ya están usando medios online para comprar, incluso cuando lo hacen en tiendas físicas. El flujo entre el on y el off debe trabajarse en las dos direcciones: captar o recuperar clientes en el on para el off, pero también enviar clientes del off (de la tienda) al sitio web o a las redes.


Para eso hay que inventar mecánicas de participación que lleven a los clientes que visitan la tienda a seguirnos en redes o a visitar de forma más frecuente el sitio web: sorteos, contenidos, reservas de productos o servicios. Hay que mostrar que tenemos una tienda online: los clientes tienen 24 horas 7 días a la semana para explorar o comprar.


Una de las grandes ventajas de la digitalización del marketing es que permite hacer publicidad con presupuestos ajustados al tamaño de cada comercio. Si lo importante de las campañas es que los clientes visiten el negocio (y que compren, por supuesto), se puede replicar esa campaña con la misma imagen en la vidriera escaparate o en el mostrador.

 

En definitiva, el marketing digital es imprescindible en la era de la omnicanalidad, pero con estrategias bien pensadas y, como siempre, controlando los resultados.

 

Fuente: Doctora Retail.