Fidelización en el pequeño comercio
Hoy es difícil establecer el vínculo de siempre. Por eso debemos recurrir a nuevos canales para estar cerca de los clientes y reencontrarnos en el futuro.
22 | MAY | 2020

Si algo han aprendido muchos consumidores durante estos meses de encierro casa es que es mucho más cómodo comprar en el comercio de barrio que en las grandes superficies.


Ya lo era antes, pero en muchos casos no se veía como una ventaja competitiva. Se ha vuelto a descubrir el comercio de proximidad y es una oportunidad que no se debe desperdiciar. Porque fidelizar tiene que ser el primer mandamiento del pequeño comercio.


De poco sirve haber captado nuevos clientes si después no siguen comprando en nuestro negocio. Lo que los comercios habilitados para trabajar puedan hacer hoy no se trata sólo de vender durante la pandemia, sino de ganarse la confianza del cliente para que valore el servicio y el asesoramiento que se le brinda.

 

No hace falta que vayas: una llamada de teléfono, un mensaje por WhatsApp, etc. son suficientes para preparar o guardar lo que el cliente necesita. Si el comercio conoce a ese cliente y se ha preocupado por saber sus gustos, es mucho más fácil acertar y generar un grado más alto de satisfacción.

 

El precio es otra de las variables que en muchos casos diferencian al pequeño comercio de grandes superficies. Trabajan con otro margen y no acceden a economía de escala, por lo que es muy complicado que puedan igualar a la gran superficie. Por eso es complicado centrarse en una gama baja de producto, porque el súper, el centro comercial o Internet quizás lo vendan más barato.


Cuando el pequeño comercio es un poco más caro, suele compensarlo con la calidad de sus productos. Y muchos están dispuestos a pagar ese plus por una atención más personalizada. También se pueden ofrecer ventajas a los clientes premium, como descuentos por fidelización, acceso antes que el resto a rebajas, más facilidad para realizar cambios o petición de productos a demanda, lo cierto es que el pequeño comercio puede ver con esperanza el futuro.


En condiciones normales, cada vez que el cliente ingresara a nuestro local, le demostraríamos cuánto nos apreciamos su visita, lo haríamos sentir especial y lo invitaríamos a que siga concurriendo. Pero hoy debemos redirigir esa estrategia y recurrir a otros canales para que las personas sientan que estamos cerca más allá de la compra que pueden realizar online, y así fidelizarlas.


Fuente: Pymes y Autónomos.