Se consolidan nuevas tendencias de consumo
Algunas ya están afianzadas y otras son incipientes. El escenario comercial atraviesa un proceso de volatilidad que exige actualización permanente.
03 | OCT | 2019

Los cambios tecnológicos, los nuevos hábitos de consumo, el reordenamiento de prioridades y otros factores influyen en la toma de decisiones de los clientes. A continuación, se presenta una serie de tendencias que están emergiendo en el nuevo escenario comerciales.

 

1) Consumo liminal

Se trata de un nuevo momento de consumo. Antes, cuando íbamos al trabajo en el transporte público dormíamos o leíamos un libro. Ahora, mientras esperamos el colectivo o el subte se puede ver la televisión, mostrar en vivo por dónde vamos, criticar una película, planificar un viaje o comprar una remera. Los dispositivos móviles han creado nuevos momentos de consumo: son los consumos liminales.

 

Los contenidos y servicios no sólo se tienen que adaptar al ancho de banda, sino también a los momentos de consumo. Los trayectos en el subte, por ejemplo, son consumos que se viven como si no existieran y, sin embargo, para las plataformas móviles son muy importantes. Durante esos momentos de consumo se pueden ofrecer nuevos contenidos, adaptados a un espacio, un tiempo y a una capacidad de atención particulares.

 

2) Búsqueda de experiencias

La marca, el producto y el servicio son importantes, pero los consumidores quieren, sobre todo, tener una experiencia cuando adquieren un producto.

 

3) Servicios Platinum

Si los consumidores están dispuestos a pagar más por un producto, ese producto tiene que aportar algo más de lo que habitualmente brinda. Se trata de dar servicio al consumidor, pero, sobre todo, de minimizar los riesgos.

 

No se trata de un servicio Gold en el que se complementa el producto, sino de uno que garantiza a los consumidores que ese producto no les va a dar problemas. En muchas ocasiones, esta garantía pasa por recuperar atributos que se han perdido con el tiempo: como una cuidada atención al cliente.

 

4) Rotación de stocks

Antes, las técnicas de venta pasaban por la presión por volumen y, ahora, por la rotación. Antes se hablaba de márgenes amplios; ahora de márgenes pequeños, pero mayor rotación.

 

Se trata de buscar siempre el mayor beneficio para la cadena de distribución y para el fabricante, y buscar la mejor relación calidad–precio para el consumidor. Y esto sabiendo que el consumidor no compra lo más barato.

 

5) Compra irracionline

Hasta la llegada de los marketplaces de descuentos online, se decía que en Internet no se podía reproducir la irracionalidad de la compra compulsiva que existía en el mundo offline.

 

Pero hoy la compra en Internet puede, incluso, tener un plus de irracionalidad. El mundo digital ofrece una gran cantidad de información que ayuda a decidir una compra más rápido que al ver ese mismo producto en un comercio físico. La plataforma digital puede ser objetiva o subjetiva en los datos que brinda, pero se trata de información que el mismo consumidor se ha preocupado por buscar, por lo cual le otorga mayor valor. Eso le da un plus adicional de irracionalidad al acto de compra.

 

El heavy user de Internet no tiene tiempo para desplazarse a un local. La ventaja, precisamente, está en la falta de tiempo y en la disponibilidad de los productos. Y responde a reclamos como la escasez o la facilidad de compra, no sólo al precio.

 

Pero no hay que recrear esa irracionalidad de cualquier manera. La clave es dar confianza al consumidor con un buen servicio de atención al cliente desde la primera venta.

 

Y lo que más cuesta en Internet es concretar esa primera transacción. Como no se ve a una persona cara a cara, inciden factores como el nivel de respuesta online y la fluidez en la comunicación. No sólo en el momento de la venta sino también en el servicio posterior.


Fuente: Emprendedores.es